El Aston Martin DBX 707 2025 es el SUV de lujo más potente del mercado, y se conduce como tal. Con 697 hp de su V8 biturbo, el sprint de 3.1 segundos hasta los 60 mph es territorio de superdeportivo envuelto en la carrocería de un SUV de cinco plazas. La puesta a punto del chasis es notablemente precisa para un vehículo de este tamaño, con una dirección precisa y un comportamiento compuesto en curvas que justifica el distintivo 707. La artesanía interior es exquisita, con cuero cosido a mano y materiales que se corresponden con el precio de un cuarto de millón de dólares. La transmisión automática de 9 velocidades realiza cambios impecables. Sin embargo, con 16 mpg combinados, las paradas frecuentes en la gasolinera son inevitables, y el sistema de infoentretenimiento se queda atrás frente a competidores de Bentley y Mercedes. El espacio de carga es modesto para el segmento, y los asientos traseros se sienten más estrechos que en el Bentayga o el Cullinan. A $239,086, está dirigido a compradores que quieren la exclusividad de Aston Martin con credenciales de rendimiento genuino más que la máxima practicidad.