El Omega Speedmaster Professional es uno de los relojes más célebres de la historia de la relojería: el único reloj certificado por la NASA para todas las misiones espaciales tripuladas y el primero en ser usado en la Luna. Ese patrimonio por sí solo lo hace icónico, pero el reloj se gana genuinamente su reputación gracias a una ejecución excelente. El calibre de cuerda manual (ahora el Co-Axial Master Chronometer 3861 en los modelos actuales) es robusto, preciso y bellamente acabado para su precio. El modelo con cristal Hesalite conserva esa calidez vintage que los entusiastas adoran. A unos $6.500-$7.000 de precio de venta, ocupa un punto óptimo: lujo sin ser inaccesible. Dicho esto, con 42 mm y unos tetones relativamente largos, puede sentirse grande en muñecas más pequeñas. El brazalete, aunque mejorado a lo largo de los años, todavía no iguala al de Rolex en cuanto a comodidad de microajuste. Y el movimiento de cuerda manual, aunque encantador, puede frustrar a quienes prefieren los automáticos de no intervención. A pesar de estos pequeños reparos, el Speedmaster Professional sigue siendo una de las propuestas de valor más convincentes en relojería de lujo: un icono genuino que se puede usar a diario.
Unmatched space heritage and iconic status backed by genuine NASA history Excellent METAS-certified Co-Axial movement with strong anti-magnetic properties Strong value retention and a vibrant secondary market Versatile design that works with everything from a spacesuit to a business suit 42mm case with long lugs can wear large on wrists under 6.75 inches Manual-wind movement requires daily winding, which isn't for everyone Bracelet clasp lacks tool-free micro-adjustment found on some competitors