El Omega Speedmaster Professional es uno de los relojes más célebres de la historia de la relojería: el primer reloj usado en la luna durante el Apollo 11. Ese patrimonio por sí solo lo hace extraordinario, pero el reloj se sostiene por sus propios méritos más allá de la mitología. El calibre de cuerda manual (ahora el Co-Axial Master Chronometer 3861 en los modelos actuales) es robusto y bellamente acabado para su precio. La versión con cristal Hesalite conserva un cálido encanto vintage, mientras que la tapa trasera de cristal de zafiro te permite admirar el movimiento. Con 42 mm, se lleva cómodamente en la mayoría de las muñecas, aunque el largo entre tetones puede ser excesivo para muñecas más pequeñas. Donde realmente destaca es en ofrecer una genuina calidad de cronógrafo de manufactura a un precio muy inferior al de competidores como Rolex o Patek Philippe. El principal inconveniente es que el precio de venta de Omega ha subido significativamente en los últimos años, y los costes de mantenimiento a través de Omega no son baratos. El brazalete, aunque mejorado, todavía no iguala el refinamiento de los competidores de primera línea. Pero como icono de uso diario con credenciales reales de la NASA, pocos relojes ofrecen esta combinación de patrimonio, calidad y usabilidad.
Unmatched space exploration heritage — the actual Moonwatch flown by NASA Excellent in-house chronograph movement with METAS Master Chronometer certification Timeless, versatile design that works with nearly any outfit or occasion Strong resale value and collector community support Retail price has increased substantially, narrowing the value gap with competitors Omega service costs are high and turnaround times can be lengthy Bracelet quality, while improved, still trails behind Rolex-level refinement