El Porsche 996 representa un capítulo fascinante y algo controvertido en la historia del 911. Como el primer 911 refrigerado por agua, rompió con décadas de tradición de refrigeración por aire, lo que alienó a los puristas pero aportó genuinas mejoras de rendimiento. Los motores de seis cilindros planos son suaves y potentes (que van desde 296 hasta 450+ CV en las variantes Turbo), y el chasis se siente notablemente moderno en comparación con su predecesor, el 993. La manejabilidad diaria mejoró drásticamente, y el 996 Turbo en particular sigue siendo una de las mejores gangas de rendimiento en el mercado de Porsche de segunda mano. Sin embargo, el polémico diseño de los faros en «ojo frito» ha envejecido mal para muchos entusiastas, y el problema del cojinete IMS en los modelos no Turbo es un problema de fiabilidad bien documentado que puede provocar un fallo catastrófico del motor. La calidad interior también parece un peldaño por debajo de los competidores de su época. A pesar de estos defectos, el 996 ofrece el auténtico carácter de conducción del 911 a precios accesibles, lo que lo convierte en un punto de entrada atractivo para los propietarios de Porsche, aunque conviene presupuestar el mantenimiento preventivo.
Excellent driving dynamics with a balanced, communicative chassis 996 Turbo and GT variants offer extraordinary performance value on the used market Significantly improved daily usability over air-cooled predecessors Water-cooled flat-six delivers strong, reliable power (especially Turbo/Mezger engines) IMS bearing failure risk on M96/M97 engines is a serious and costly concern Polarizing 'fried egg' headlight design hasn't aged well aesthetically Interior materials and build quality feel underwhelming for a Porsche