El Rolex Submariner es posiblemente el reloj de buceo más icónico jamás fabricado, y con razón. Su caja en Oystersteel, el bisel Cerachrom y el sistema de corona Triplock ofrecen una durabilidad genuinamente impresionante y resistencia al agua hasta 300 metros. El movimiento Caliber 3230 cuenta con la certificación COSC y el estándar Superlative Chronometer de Rolex garantiza una precisión de -2/+2 segundos por día. El lume Chromalight es excelente, y la calidad general de construcción es prácticamente impecable. Dicho esto, el dominio del Submariner conlleva inconvenientes reales. El precio de venta de alrededor de $8.100-$10.250 es elevado, y el mercado secundario frecuentemente infla los precios por la escasez artificial. Las listas de espera en los distribuidores autorizados pueden extenderse meses o años. El servicio al cliente de Rolex, aunque competente, puede sentirse impersonal y lento para el mantenimiento. El diseño, aunque atemporal, se ha vuelto tan ubicuo que le falta la distinción que alguna vez tuvo. Es un excelente reloj de herramienta que ha trascendido su propósito original, pero se paga una prima tanto por la corona en la esfera como por la ingeniería que hay debajo.
Exceptional build quality and 300m water resistance that genuinely performs as a dive tool Superlative Chronometer accuracy of -2/+2 seconds per day exceeds COSC standards Outstanding resale value—one of the few watches that consistently holds or appreciates in price Timeless, versatile design that works with a wetsuit or a suit Artificial scarcity and AD waitlists make purchasing at retail frustratingly difficult Premium pricing reflects brand cachet as much as horological innovation Servicing costs are high ($800+) and turnaround times can be lengthy