Windstar Cruises ocupa un nicho distintivo en la industria de cruceros, ofreciendo una experiencia íntima en barcos pequeños que las líneas de cruceros más grandes simplemente no pueden replicar. Su flota de veleros y buques todo suite alberga a menos de 350 pasajeros, creando un ambiente de yate con servicio personalizado y acceso a puertos más pequeños a los que los megabarcos no pueden llegar. La línea destaca en destinos como el Mediterráneo, el Caribe y Tahití, donde sus embarcaciones pueden anclar en bahías apartadas. La gastronomía es notablemente sofisticada para este segmento, y la elegancia informal atrae a viajeros que encuentran demasiado rígido el crucerismo convencional. La contrapartida es que hay menos comodidades a bordo y opciones de entretenimiento en comparación con los barcos más grandes, y los precios se sitúan en la categoría premium. Ideal para viajeros con experiencia que buscan autenticidad antes que espectáculo.